Ten en cuenta que primero deberás acordar un precio razonable con el casero, ya que algo exorbitante e injusto no será para nada de tu interés. Compara varias propiedades en la zona de tu interés y así tendrás una idea sobre el costo promedio.


Busca un inmueble que sea presentable, que se encuentre en perfectas condiciones con la finalidad de que tu confort y seguridad no estén en riesgo.


Conoce al dueño lo más que puedas, es muy pertinente informarse sobre él. Por ejemplo, intenta obtener datos del anterior arrendatario para ver si quien renta, es alguien realmente fiable.


Recurre a un profesional para elaborar el contrato, el cual es un documento sumamente eficaz para evitar problemas legales. Es recomendable acudir a la asesoría de un abogado para la preparación de dicho papel.