Tu capacidad de pago es primordial, contempla tus ingresos y tus gastos fijos antes de dar el primer paso, luego ejecuta una proyección considerando el pago mensual de tu próxima vivienda.


Una vez definido cuánto puedes pagar al mes, usa cualquier simulador bancario para que te des una idea del inmueble que podrás costear.


Ten presentes los gastos iniciales y destina una suma para ello: enganche, avalúo, apertura de crédito y honorarios notariales de escrituración junto con el registro público de la propiedad.


Añade también los costos por contratar servicios de agua y electricidad.


El plazo y las mensualidades de todo el crédito son vitales, ya que en función de tu capacidad de pago y edad, deberás elegir el plazo que más se adapte a ti.